Sobre las perdidas y la familia
Conforme va pasando el tiempo, el duelo va mermando, el dolor se va sublimando, mientras contemplas los días lo que pasa cuando recuerdas a quien no está más es que sabes que jamás volveras a compartir un almuerzo, un café con tu abuela, tu tía, quien sea que se haya ido, y ahí radica la dificultad de las perdidas, el aceptar que vamos quedando un poco más vacíos, que nos faltan los nuestros, que hay cosas que jamas volveremos a hacer con ellos, que cada persona es un mundo irrepetible e inigualable, pueden ponerte un clon frente a vos y ni aún así será la misma forma de compartir que tenías con esa persona que ocupaba un lugar especial en tu corazón. Aí pasa a medida que vamos creciendo, vamos perdiendo a los nuestros y la vida sigue si curso pero sin ellos, es como si nos quedara un agujerito en el alma y en el cuora, por donde pasa el aire, el viento, la lluvia, y a veces también el sol.